VIDA COMUNITARIA

Todas las hermanas llamadas a ser Hijas de la Visitación de María, deben tener en común el llamado de Dios a consagrar sus vidas y ser como María Santísima, esta consagración la han de hacer viviendo en comunidad, como lo hicieron los primeros cristianos, los cuales, impulsados por el amor de Dios y viendo la imperiosa necesidad de compartir el amor, lo tenían todo en común (Cf. Hch. 2, 44).

Por lo tanto, todas las que habiten en nuestras casas tengan una sola alma y un solo corazón como la primera comunidad (cf. Hch. 4, 32)